26 dic. 2011

Historia verídica

Ayer por la tarde estaba en casa de mis cuñados en Andújar, cuando mi sobrina subió a la casa tras la insistencia reiterada de su hermana pequeña que quería ver a "su cuñado", he de decir que la mayor tiene 13 años y el amigo tres más.

El "joven" viene de una familia en la que todos son músicos, su hermano toca la guitarra, otro la caja, él el piano, la madre creo que canta maravillosamente y la hermana baila, en fin completita que es la familia.

Mientras estábamos allí charlando con la gente joven, mi sobrinilla empezó a darle la lata para que tocara el piano, y el chaval sin mucha insistencia se sentó en la banqueta y comenzó a deleitarnos con un pequeño concierto de varias piezas que tocaba de memoria y sin partitura alguna, hasta aquí una historia más, y os preguntareis por qué os cuento todo este rollo.

El caso es que yo estaba robándole wifi a mi cuñada y twitteando con el móvil, cuando de pronto comienzo a oír unos acordes que me sonaron bastante familiares, así que dejé el móvil, me puse a escuchar y si, justo eso, estaba tocando el evangelio según Labandón, nuestro himno del centenario, así que le pregunté: ¿es que te gusta el himno del Sevilla? y me dice -no es que me guste es que yo soy sevillista.

¡Alucino un iliturgitano sevillista!, claro la pregunta siguiente fue ¿y como es que eres sevillista? y me dice:-pues no lo se, mi padre es del Real Madrid pero mis hermanos y yo siempre hemos sido sevillistas,y mi padre cuando juega el Sevilla siempre quiere que gane el Sevilla.

Ni que decir tiene que felicité a mi sobrina por tener tan buen gusto a la hora de elegir a su "amigo especial" y por supuesto "le di el visto bueno al elegido en 0,2" como dice ahora la gente joven.

1 comentarios:

Manuel de los Santos dijo...

Ya que haces pause para robar wifi, al dejar de robar por minutos, podrías haberlo grabado :D

Si es que el Sevilla FC y el sentimiento que nuestro club conlleva es tremendo.

Muy grande, Mayte.


Un beso, guapetona!