1 dic. 2011

¡Con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre!

En los últimos años hemos visto como muchas palabras utilizadas toda la vida, han sido sustituidas por otras, que dicen lo  mismo pero de una manera más sutil y suave, son los llamados eufemismos, que no nos queda más remedio que utilizar para no herir a nuestros semejantes, o para que no nos consideren políticamente incorrectos.

Dice el RAE que un eufemismo es una manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.

Así por ejemplo, ya no se le puede decir negro a  un negro sino persona de color, las muchachas o criadas  son asistentas o empleadas del hogarlos carceleros son funcionarios de prisiones, las prostitutas, mujeres de vida alegre, ya no se insulta  sino que se agrede verbalmente, ninguna empresa despide a sus empleados sino que realiza una regulación de empleo,  en las guerras que ya no son tales sino  intervenciones militares, ya no se tortura  sino que utilizan métodos de persuasión, las víctimas civiles son daños colaterales, ya no se va al retrete ni al váter sino que se va al aseo, servicio, toilette o baño.

Usted no baja la basura al contenedor sino que deposito los residuos sólidos urbanos, ya no se miente,  sino que se falta a la verdad.

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De tal manera que ahora ya no se dice no me tomes por el pito de un sereno,  sino no me tomes por el elemento silbante de un vigilante nocturno.

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Usted aún fuma, no debe nunca pedir fuego, sino que usted debe decir, ¿por favor me da un ápice de la pira de la fragua de vulcano?

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El refrán de “a caballo regalado no le mires el diente” ahora es “a equino donado no le mires el incisivo

Y digo yo con lo sabio que es el refranero español, ¿porque no llamamos a las cosas por su nombre? ya saben “al pan pan y al vino vino”

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4 comentarios:

Manuel de los Santos dijo...

Como he dicho en mi post de hoy más o menos, lo que no se aprenda contigo con esas correciones y esas cositas que tanto me gusta leerte... :-)

Buen post, amiga!

Un beso!!!

Talibán Sevillista dijo...

Pues si que es verdad, fíjate que ahora al MOROSO se le llama EN CONCURSO DE ACREEDORES
Conmigo también sucede algo parecido, hay personas que en lugar de llamarme TALIBÁN me llaman RAFA
Un beso

Tántalo dijo...

Di que sí. Y al que diga que no QUE LE DEN...

...que le den cita para hacerse una rectoscopia, claro.

Ravesen dijo...

Si un sordo tiene una discapacidad auditiva y un ciego es un invidente...

yo que soy calvo...

¿Soy un discapacitado capilar? ¿Discapacitado piloso?
¿Impelado? (bueno, impelado es otra cosa, pero nos podemos inventar un sinónimo)

Desde aquí exijo ¡YA! un adjetivo políticamente correcto para los calvos.

Gracias por la oportunidad de expresarme.

Un abrazo