11 oct. 2012

De Nervión a la nevera

Estamos hartos de que los árbitros siempre beneficien a los dos grandes, a los dos abusones, a los que hacen equipos a golpe de talonario, y que encima tengan la desfachatez de quejarse de los errores arbitrales en contra de sus intereses, acordaros de la lista de los 13 errores cometidos por el trencilla de turno que fue Clos Gómez,  que el impresentable de Mouriño sacó en la rueda de prensa posterior a un Real Madrid-Sevilla, cuando nosotros podríamos haber escrito el Quijote de errores arbitrales en contra del equipo de Nervión, y la enciclopedia británica si nos remontamos a todos los que hemos tenido que aguantar históricamente.

Los dos mastodontes del fútbol español han pasado ya esta temporada por Nervión, en partidos con resultados distintos pero con un elemento en común una vez más y ese elemento es el mal arbitraje sufrido por los locales.

En el Sevilla-Real Madrid que se saldó con la victoria de los locales por 1-0, el arbitro fue Undiano Mallenco,  y debío expulsar a Higuaín  y a Di María, algo que por supuesto no hizo.

En el Sevilla-Barca, los “errores” de Mateu Lahoz, afectaron y de qué manera al resultado final del partido, primero por la injusta expulsión de Gary Medel por un cabezazo que no le propinó a Fabregas que se postula como candidato a los Oscar de este año en la categoría de actor principal, y posteriormente al no pitar una mano en el área del Sevilla, jugada que acabo con el empate de los cules 2-2, amén de las faltas a favor del Sevilla que no pitó pero que sin embargo si lo hizo cuando favorecían al equipo visitante,  el final del partido desgraciadamente lo conocemos bien, acabó con la victoria de los de Tito.

Resultado de los errores de dichos partidos, primero Undiano Mallenco ha estado varias jornadas en la nevera, y segundo Mateu Lahoz ya estuvo la pasada semana en tan frio lugar y allí permanecerá al menos hasta la siguiente.

Pero ¿de qué le sirve al Sevilla FC el neverazo de Lahoz si gracias a su actuación, los tres puntos volaron de Nervión? Para colmo cuando le preguntó Roberto Arrocha por su actuación, se permitió el lujo de decir que él estaba muy tranquilo, ¡Valiente desfachatez!

¿Os imagináis que alguien pidiera perdón por los errores como por ejemplo en estos dos casos que os dejo a continuación?

Disculpas

Disculpas 2

Cierto es que a ellos tampoco le sirvieron de nada las disculpas de los arbitros, pero  según mi punto de vista al disculparse, se aprecia que han sido conscientes de sus errores y ello les conducirá (o debiera conducirles) a mejorar en los partidos siguientes.

Pero yo me pregunto, ¿por qué en la Liga BBVA, no hay manera de que ningún arbitro en ejercicio quiere hablar de sus actuaciones?, ¿por qué el comité de árbitros tampoco se pronuncia nunca y el secretismo parece que es la primera norma del mismo? ¿Tan difícil es asumir que se han cometido errores?

Mucho me temo que no conoceremos las respuestas a estas preguntas en mucho, mucho, mucho tiempo.