8 jun. 2012

Un ejemplo a seguir

Vivimos en un mundo donde la competitividad está a flor de piel, donde se le pisa el cuello al de al lado para poder escalar un puesto más, donde todo vale para llegar a lo más alto y donde el fin parece justificar los medios.

Pero hay determinadas actuaciones de ese ejército de “invisibles” que pueblan este planeta, que te hacen recobrar la esperanza en el ser humano.

Una de esas actuaciones se ha dado este pasado fin de semana cuando una atleta de 17 años Meghan Vogel que acababa de ganar la carrera de 1600 metros con su mejor marca, compite de nuevo en la de 3200, pero el cansancio hace mella en ella y a duras penas consigue llegar hasta la última vuelta, encontrándose entonces, delante de ella a una corredora rival que tiene problemas y se cae varias veces, sin pensarlo dos veces Meghan se olvida de la carrera, se detiene para ayudar a la compañera a levantarse y la apoya en sus hombros y consigue llegar a la meta, haciendo además que la rival pase la línea de meta antes que ella.

Actos como este me dejan sin palabras, son ejemplos para mostrar a nuestros hijos, y enseñarles que no todo vale y que hay cosas mucho más importantes que el éxito y el dinero.

2 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Para enseñarlo a nuestros hijos como dices...vaya ejemplo!!!

Un abrazo.

EL PAPI MAGASE dijo...

Ahí radica la grandeza de algunas personas y estas son las cosas que saben a verdadero triunfo,un abrazo hermana.