16 sept. 2012

Confieso

Confieso que pese a ser una optimista convencida, anoche no daba mucho por la victoria de mi equipo.

Confieso que tras haber sufrido dos derrotas humillantes ante el equipo del tito Flore, las dudas me asaltaban.

Confieso que a pesar de que el equipo de la capital de España no había empezado la liga este año como otros, no hubiera sido tan valiente como nuestro presidente y no hubiera apostado por la victoria del grande de Andalucía.

Confieso que el ambiente de sevillismo de la previa tampoco me invitaba al optimismo.

Ahora entorno el mea culpa y digo a boca llena, perdón  por no confiar, y sobre todo ¡qué grande es ser sevillista!

¡Qué grande es ver el templo de Nervión inundado de colores blancos y rojos y con la grada cantando en himno del Centenario que con tanta inspiración compuso el Arrebato!

¡Qué sensación tan placentera es ver marcar a nuestro Sevilla en el minuto 1 a los merengones!

Mejor aún es ver como anoche mi Sevilla, tu Sevilla, nuestro Sevilla, fue un equipo que presionaba, que no daba un valor por perdido, que peleaba todos los balones, que ninguneaba a uno de los dos equipos de esta liga, hecho a base de talonario con parte del dinero que nos roba a los demás, que tenía ganas, que volvió a ser el equipo de la casta y el coraje, que tuvo actitud, y que  por fin y mira que lo pedimos el año pasado, tuvo agresividad (bien entendida) y que parece que vuelve a ser un equipo.

Podría hablar mucho, tanto del partido como de los jugadores, pero es que despertarme y darme cuenta que la victoria de anoche es tan real como el teclado que estoy aporreando, son esas cositas que no tienen precio.

Voy a volver a ver el “trochazo” que nos dio la victoria y ya habrá tiempo de analizar todas esas cosas, a lo largo de la temporada.

6 comentarios:

Cornelio dijo...

Un gol que refuerza tu fe, Mayte.

Es un gol totalmente de pizarra. Un aclarado le dicen en baloncesto. Todos en el primer palo, amontonados esorbándose los blancos y los verdes.

Navas en el centro de la portería, y cuando van a centrar sale a correr para fuera de la jugada y quita al único defensa que había por allí. Pelota a tierra de nadie y ¡oh! ¿De dónde ha salío este tío?

Marcu dijo...

Yo también confieso que me agradó una enormidad esa actitud del equipo, esa intensidad, ese compañerismo que no nos puede augurar nada más que cosas buenas.

Un cordialísimo saludo

El Sevillista dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EL PAPI MAGASE dijo...

Mayte yo me confieso también de no haber confiado mucho en el partido que vimos ayer,a medida de ver como nuestro Sevilla y sobre todo el planteamiento de don Michel daba al traste con el del Llouriño,me frotaba los ojos y me animaba con un par de hielos y ese escoces que me entraba por la garganta cada vez con mas claridad de que el partido era nuestro y de lección de fútbol,como no hace ni mucho ¿te acuerdas hermana? no faltó ayer ni Kanoute.

Juan Angel de Tena dijo...

Pues sabes que, yo si tenia mis cuitas internas y algo me decia que podia ser, que debia ser.

Afortunadamente, creo que los profesionales de este equipo y el cuerpo tecnico se han dado cuenta que son una parte fundamental para que el Sevilla FC vuelva a ser un todo y no uente dividido y casi sin Alma.

No la mereciamos !!

Un beso amiga y me alegro volver a leerte.

Manuel de los Santos dijo...

Confieso que yo también pequé, y sigo pecando por no escribir aún en el blog, pero, ya volveré. De momento, qué mejor que quedarme con esto, lo suscribo totalmente.

Esperemos que no sea flor de un día. Hoy me divertí bastante, aunque hablaran más de la derrota del Madrid que de la victoria Sevillista, pero...a Tristaldo merecía la pena verlo :-)

PD: Confieso que te he hecho leer y publicar dos veces lo mismo, pero antes fue confusión de perfil :D

Un beso