Los pasados días hemos mantenido un apasionado debate twittero y bloguero sobre las famosísimas setas, goofres o panales de abeja de la Encarnación.
Como se suele decir para gustos los colores y hay voces que defienden fervientemente dicha edificación y voces cabreadas y totalmente en desacuerdo con ella. Ojo que solo estamos hablando de la estética de las setas, no entramos a hablar del dineral que han costado ni de lo mal que se ha gestionado.
Desde hace unos años se está construyendo la ampliación del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, que también ha creado algo de polémica. Yo paso todos los días cuando voy al trabajo por delante y he seguido con curiosidad e interés profesional la construcción de la misma. El edificio debe estar a punto de caramelo y próxima su inauguración y por eso he buscado algo de información que voy a compartir con vosotros.
Se trata de un edificio singular, con una gran cubierta, de hasta 35 metros de voladizo, que une los distintos módulos, y que es el nuevo elemento identificador de FIBES.
El proyecto es obra del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, autor de obras como el Pabellón de la Navegación de la Expo 92, el Museo del Mar de Génova, o la reordenación del Paseo Marítimo de Vigo.
El nuevo Palacio de Congresos está constituido por un edificio puente en el que se desarrolla el Auditorio, servicios complementarios y salas y zonas expositivas y un aparcamiento bajo rasante, pero abierto en su parte central a modo de patio de ventilación e iluminación, con una capacidad de más de 850 plazas. La superficie del edificio es de 47.680 metros cuadrados, la del aparcamiento de 21.675 y la urbanización y espacios públicos son 9.085, lo que representa un total de más de 78.000 metros cuadrados.
Se trata de una construcción en forma de “ele” que a modo de puente apoya sus brazos en cada una de las dos parcelas disponibles, haciendo cabalgar su vértice sobre la calle que las divide. Es por tanto el edificio, todo el edificio, el que cruza una calle de tráfico rodado, y no solo un elemento de conexión, arrancando desde la parcela del actual FIBES para apoyarse sobre un sólido basamento en el solar contiguo, junto a la estación del tren de cercanías.
El Auditorio permite cubrir todo el rango de configuraciones posibles: 500, 1.000, 2.000 y 3.000 y 3.500 espectadores, y la celebración simultánea de distintas actividades y congresos, lo que incrementa la capacidad de acoger eventos de todo tipo.
Otro aspecto a destacar es que el módulo que sirve de puente entre el edifico actual y el nuevo palacio de congresos, funcionará a modo de gran pantalla en la que promocionar las actividades que se estén realizando y se vayan a realizar, y como un medio para informar a los ciudadanos de las actuaciones que alberga FIBES.
La mezcla de ambos edificios me parece difícil de digerir pero tengo que decir que me posiciono con el nuevo edificio que me parece un magnífico y de líneas puras y que si entramos en el debate de que desentona con el antiguo yo pienso y digo que el que yo veo ahora fuera de lugar es el primitivo.
Y vosotros ¿qué opináis?