Desde que el pasado domingo conseguí tener en mi poder la entrada de la final y el famoso y para algunos papafritas, polémico sombrero, siento de nuevo las mariposas en el estómago.
Qué buena sensación, señal de que algo grande se avecina.
Quedan tan solo siete días para que mi Sevilla juegue otra final, siete días de nerviosismo, preparativos, ¿dudas?, certezas, sueños, pálpitos.
El próximo martes a una hora que aún desconozco me montaré en el autobús con mi familia y muchos de mis amigos para vivir otra inolvidable experiencia. ¡Vaya paliza nos vamos a dar!, pero si es por el Sevilla FC y rodeado de tan buenos y grandes amigos, merece la pena.
En las últimas horas las llamadas se han incrementado, ¿Qué llevamos de viandas y bebedizos? ¿Cuándo las compramos? ¿A qué hora salimos? ¿Qué camisetas os vais a poner? ¡Llevaos una almohada para el autobús y una mantita! ¡Qué no se nos olvide el disco de los Biris con todos los cánticos!...Oye, ¿te has enterado de que en la Web del Sevilla hay una guía para Barcelona?...
Barcelona prepárate que los hinchas del Sánchez Pizjuán van para allá, ahora vas a conocer lo que es una buena afición. Prepárate para "que no nos falte de ná”, yo mientras a esperar y el martes “yo me pongo mi sombrero, me pon, me pongo mi sombrero, me cuel, me cuelgo la bandera y me voy pá Barcelona, para traerme la copa”
















